Cuando nos encontramos en el ámbito empresarial, una de las dudas más grandes que pueden surgirnos es la probabilidad de hacernos millonarios sin cursar o finalizar una carrera universitaria. Es cierto que, al principio puede parecer una fantasía el hacernos ricos con el oficio que llevamos a cabo, sea cual sea que estemos ejerciendo en este momento. Pero, ¿Te has preguntado qué probabilidad real tienes de hacerte millonario sin ir a la universidad?

 

Una gran porcentaje de los multimillonarios no tienen una carrera universitaria

 

Al revisarla lista de las personas mas millonarias del mundo, podemos darnos cuenta de que un tercio de los más ricos del mundo no finalizó una carrera universitaria. Estos datos son traídos a nosotros gracias a Approved Index; del mismo lugar donde la revista Forbes muchas veces saca sus datos estadísticos. De hecho, en los ejemplos más impresionantes que existen están personas como Steve Jobs, Mark Zuckerberg y Bill Gates. Seguramente esos nombres te suenan familiares. Son personas que amasan gigantescas cantidades de dinero; y no por poseer estudios universitarios, sino por tener lo que llamamos el “Espíritu Emprendedor“. Cuando nos sumergimos en la vida de estos ejemplos millonarios nos damos cuenta que el factor común que existe entre ellos no es más que las ganas de hacer las cosas correctamente y una cierta chispa de intuición en las decisiones que toman dentro de su mundo empresarial. Mas allá de eso, el conocimiento que han adquirido en su campo por medio de la experiencia en base a la prueba y error que han sabido manejar de la mejor manera.

Grandes y famosas empresas como Amazon, Apple,  Tesla Motors e incluso Google, desde hace relativamente poco tiempo han comenzado a ver los títulos universitarios como condiciones no necesarias para trabajar. ¿Te has preguntado cómo una persona sin una carrera universitaria puede trabajar en Google? Parece un chiste fantasioso, pero realmente son directrices que se están empezando a gestar.

 

 

 

Un gran ejemplo contemporáneo: Mark Zuckerberg

 Cuando hablamos de grandes ejemplos, no podemos quedarnos sin hablar de Mark Zuckerberg. Seguramente has escuchado hablar o has leído acerca de él. No es nada más ni nada menos que uno de los fundadores de Facebook (por no decir la cara más reconocida del mismo). Zuckerberg sí que tiene una carrera universitaria finalizada; pero al momento de crear Facebook abandonó la carrera que estaba cursando para dedicarse meramente al desarrollo de dicha plataforma. Todos sabemos ahora, que fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Los resultados fueron inminentes y Facebook se convirtió en la red social más monstruosamente grande hasta el momento gracias a esa decisión de abandonar sus estudios universitarios. Es por ello que cuando debatimos internamente sobre qué es correcto y qué no lo es en nuestro ámbito profesional, siempre debemos tener presente que no importa la cantidad de reconocimientos, títulos, diplomas y conocimientos que tengamos; lo que importa realmente es lo que hacemos con ellos. Zuckerberg comenzó haciendo lo que le gustaba; de hecho era uno de sus pasatiempos favoritos el crear programas. Un día simplemente se dio cuenta de que aquello por lo que se había esforzado podía escalar y convertirse en algo un poco más grande. Cuando ese pequeño programa alcanzó nuevos límites, siguió esforzándose tanto él como su equipo para seguir puliendo la idea hasta lo que es hoy en día. ¿Qué estamos buscando decirte con estas anécdotas tan emblemáticas?

Sea lo que sea que hagas; sea lo que sea a lo que te dediques, hazlo por la razón correcta. Cuando haces las cosas por las razones correctas; bien sea porque es lo que te apasiona, porque es lo que realmente quieres para ti, o porque hará muy feliz a alguien más, todo sale de la mejor forma posible. Esto sucede porque todas tus energías y tus ganas están enfocadas en un objetivo que te interesa, o que simplemente es muy noble y te hace sentir bien.

 

Por supuesto, y como muchos ya saben, luego de diez años Zuckerberg regresó a la universidad de Harvard para finalmente graduarse en Ciencias de la Computación. Desde el punto de vista correcto; esto no es más que una muestra sencilla que la universidad es una herramienta que nos puede ayudar a ubicarnos en tiempo y espacio laboralmente hablando; sin embargo, si no ponemos en práctica lo que podemos aprender (sea en ella o fuera de ella) nuestros negocios y nuestra vida en general no cambiará. El cambio comienza en ti; ve a por más.